Un incendio en un garaje, una rotura importante de una conducción, daños provocados por una tormenta o un incidente que afecta simultáneamente a zonas comunes y viviendas particulares pueden convertirse rápidamente en una situación compleja para una comunidad de propietarios.
Cuando ocurre un siniestro de cierta magnitud, las primeras decisiones son importantes. No solo para limitar los daños, sino también para facilitar posteriormente la intervención de las aseguradoras y determinar qué responsabilidades y coberturas entran en juego.
Para los administradores de fincas, conocer cómo actuar y disponer de información clara sobre los seguros de la comunidad puede facilitar considerablemente la gestión.
Primero, proteger a las personas y evitar que los daños aumenten
Ante cualquier siniestro grave, la prioridad debe ser siempre la seguridad de las personas. Si existe riesgo de incendio, daños estructurales, inundación u otra situación potencialmente peligrosa, deberán avisarse los servicios de emergencia correspondientes.
Siempre que pueda hacerse con seguridad, también conviene adoptar medidas razonables para evitar que el daño continúe aumentando: cortar determinados suministros, impedir el acceso a una zona afectada o solicitar una intervención urgente.
Estas actuaciones deben centrarse en contener la situación, evitando realizar reparaciones definitivas antes de que los daños puedan ser valorados cuando esa valoración sea necesaria.
Comunicar el siniestro cuanto antes
Una vez controlada la situación inicial, llega el momento de comunicar lo sucedido a la aseguradora o correduría.
Es recomendable recopilar desde el primer momento toda la información posible: fotografías y vídeos, zonas afectadas, momento aproximado en el que se produjo el incidente, posibles causas conocidas y relación de daños observados.
También conviene conservar facturas y justificantes correspondientes a intervenciones urgentes realizadas como consecuencia del siniestro.
Cuanta más información exista, más sencillo será reconstruir posteriormente lo ocurrido.
¿Responde el seguro de la comunidad o el de cada propietario?
Esta es una de las preguntas que más dudas puede generar.
En un mismo siniestro pueden verse afectados elementos comunes del edificio y bienes pertenecientes a diferentes propietarios. Incluso pueden existir daños a terceros.
Por eso, no siempre habrá una única póliza implicada.
Será necesario determinar dónde se originó el daño, qué elementos han resultado afectados, si existe algún responsable y qué establece cada contrato de seguro. Dependiendo de las circunstancias, pueden intervenir el seguro de la comunidad, los seguros particulares de hogar y, en determinados casos, otras pólizas o responsables.
Precisamente por ello es importante no precipitarse atribuyendo responsabilidades antes de analizar el origen del siniestro.
La importancia de coordinar correctamente la gestión
Cuando existen numerosos afectados, la gestión puede complicarse rápidamente. Propietarios que comunican daños a sus respectivas compañías, peritos que realizan valoraciones, empresas reparadoras, documentación pendiente y posibles discrepancias sobre el origen o alcance del incidente.
En estas situaciones, una buena coordinación entre la administración de la finca, la comunidad y los profesionales que intervienen resulta especialmente importante.
Centralizar la información relativa a las zonas comunes y mantener informados a los propietarios puede evitar duplicidades, malentendidos y retrasos innecesarios.
Además, ante un siniestro de gran magnitud, el papel de un asesor de seguros no termina en comunicar un parte. Puede resultar especialmente útil para interpretar las coberturas, coordinar las actuaciones con las compañías y acompañar a la comunidad durante la tramitación.
Después del siniestro también conviene revisar la póliza
Un siniestro importante puede poner de manifiesto aspectos de la póliza que habían pasado desapercibidos: capitales que necesitan actualizarse, determinadas garantías que convendría incorporar o características del edificio que han cambiado desde la contratación del seguro.
Por eso, una vez resuelta la situación, es recomendable revisar lo ocurrido y comprobar si la protección contratada sigue respondiendo a las necesidades reales de la comunidad.
En Bureau Brokers asesoramos a comunidades de propietarios y administradores de fincas tanto en la contratación y revisión de sus seguros como en la gestión de siniestros, ayudándoles a afrontar estas situaciones con el respaldo de profesionales especializados.


